Reflexiones en torno al Desarrollo que buscamos

1. Valores del Chile a que aspiramos. 

La sociedad que queremos es democrática y participativa y se caracteriza por el estricto respeto a los derechos de las personas, pero también por el reconocimiento de sus deberes y responsabilidades, frente a su familia, su entorno y toda la sociedad.  Los valores de honestidad, austeridad, integridad, transparencia, consideración por los derechos de otros, deben ser vividos por todos, pero principalmente por quienes lideran y administran las instituciones.  La reputación del país y de la sociedad chilena, basada en el respeto a esos valores, es un activo importante para alcanzar competitividad y poder acceder a oportunidades que impulsen el desarrollo.

La actividad política ha estado sujeta a fuertes cuestionamientos y profundas desconfianzas.  Para superarlos se deben promover reglas que favorezcan la transparencia, que incluyan incompatibilidades y limitaciones para evitar que el servicio púbico pueda ser visto como un negocio personal, familiar o como un botín a repartir por los ganadores de una elección.  El servicio público requiere de competencias y habilidades y debe estar dirigido a atender las necesidades del país y del bien común y no de intereses particulares.

El desarrollo es el resultado tanto de la cooperación y esfuerzo mancomunado como de la competencia el emprendimiento y la creatividad.  Pero este debe partir como una iniciativa de largo plazo que permita proyectar lo ya logrado.  Las limitaciones e imperfecciones de los avances no son razón para el conflicto y la destrucción, sino que para la búsqueda de mejores alternativas.

La desigualdad es todavía elevada y la pobreza aún aflige a cientos de miles de chilenos. Por esto sigue siendo una prioridad diseñar e implementar políticas públicas efectivas que combinadas con el crecimiento impulsen la superación de la pobreza y promuevan la igualdad de oportunidades y hagan a nuestro país cada vez más inclusivo.

Como consecuencia del pasado exitoso hoy en día se aspira a mucho más. Y en contrastes las malas reformas han disminuido el ritmo de progreso económico y social y los avances de hace un tiempo se han transformado en consigna y en conflicto.  Pero entendemos que la exigencia de la gente no es destructiva, es retomar el ritmo de progreso y desarrollo y emprender mayores desafíos para profundizar los logros en materia económica y social. Para esto es básico retomar el ritmo de crecimiento económico, que es condición esencial de todo progreso, por lo que cualquier propuesta futura de políticas públicas requerirá ponerlo como tema central de la agenda.

2. La estrategia para un desarrollo inclusivo

La estrategia de desarrollo propuesta es la de una economía social de mercado abierta al exterior. Con un amplio espacio para la iniciativa privada y la colaboración público-privada, con reglas del juego claras, simples y entendidas por todos y con incentivos pecuniarios (lucro) lo más trasparentes posibles.  Esta economía de mercado debe estar enmarcada en una institucionalidad fuerte que garantice estabilidad macroeconómica y financiera, competencia a todo nivel, igualdad de oportunidades y la protección social a los más desvalidos. Esta economía abierta implica que el desarrollo exportador diversificado, incluyendo la salida de empresas locales al exterior, es la palanca fundamental del crecimiento.  Para esto se requiere no sólo de inversión, innovación y emprendimiento, sino que de una institucionalidad apropiada.  Para recuperar la confianza de inversionistas se requiere de un acuerdo político amplio y duradero en el que se asiente la estrategia de desarrollo. Este acuerdo debe incluir incentivos y la institucionalidad adecuada para impulsar un desarrollo inclusivo y sostenido.

Desarrollo Inclusivo

Los avances en igualdad de oportunidades y mejores condiciones de vida para todos exigen implementar reformas en diversas áreas de la sociedad

  • Educación. Se requiere privilegiar la calidad de la enseñanza e incrementar y focalizar los recursos públicos que se destinan a ella. Toda la evidencia indica que la inversión en educación más rentable es aquella que se hace en edades tempranas, por lo que universalizar la cobertura de la educación pre-escolar y mejorar su calidad tiene que ser prioritario.  Esto apunta directamente a la igualdad de oportunidades y amplía el retorno que pueden entregar las siguientes etapas del proceso educativo. Asimismo, es imperioso continuar mejorando la calidad de la educación en general con vista a potenciar los talentos y capital humano de las personas y, de esta forma, que puedan llevar adelante sus proyectos de vida y mejor contribuir al desarrollo de todos.
  • Salud. El sistema de salud, es una protección básica las personas y sus familias, es necesario que la población perciba que sus problemas de salud van a ser solucionados a tiempo por el sistema, sin que esto signifique costos financieros impensables de solventar. Desarrollar un sistema de prestadores de servicios de salud amplio y eficiente junto con sistemas de seguro que permitan focalizar los recursos del Estado en los más vulnerables y en las áreas sistémicamente prioritarias
  • Seguridad. Este tema se ha transformado en un importante desafío que requiere un enfoque integral que considere el control y la prevención de la delincuencia. Al castigo justo del que delinque debe agregarse la rehabilitación de los condenados y extender la convicción que formamos parte de una comunidad que tiene reglas, pero que también acoge y da oportunidades. El trabajo con la infancia desvalida requiere de una mucho mayor preocupación que la mostrada hasta ahora, necesitamos un nuevo sistema de atención a la infancia y de rehabilitación de la delincuencia juvenil, separando las formas de intervención estatal entre las dirigidas a reformar a los infractores de ley y la protección a la infancia desvalida.
  • Medio ambiente. Mejorar el medio ambiente, descontaminar y descongestionar las ciudades es parte esencial de la calidad de vida. Esto requiere de inversión en infraestructura ya sea redes de metro, de transporte público, y de ciclo-vías, pero también de racionalizar el uso del espacio y del tiempo en la ciudad. Es imperativo avanzar en el procesamiento de la basura, realizando esfuerzos generalizados para el reciclaje y la reutilización de metales, papeles, y vidrios, como también de los desechos orgánicos reforzando las formas de economía circular. Debemos buscar reducir el uso de rellenos sanitarios a un mínimo y ampliar la disponibilidad de materias primas que vienen de la reutilización.
  • Sistema tributario. A este respecto es necesario modificar el Sistema tributario producto de la reciente reforma para hacerlo simple y entendible por todos y no un rompecabezas imposible incluso para expertos; no discriminatorio, evitando distinguir rentas presuntas, atribuidas y efectivas; progresivo con tasas mayores a mayores ingresos; y que evite la doble tributación del ahorro y la inversión favoreciendo por tanto el crecimiento. Los incentivos para el desarrollo deben ser claros y transparentes y no actuar como des incentivos al proceso de ahorro inversión.

Fortalecer la institucionalidad 

Las políticas públicas de calidad necesarias para un desarrollo inclusivo provienen de las instituciones del Estado que es necesario fortalecer y mejorar.  Se debe terminar con el clientelismo político, como también con la utilización de las posiciones de poder como un botín para el servicio de intereses particulares o de grupos.

  • Carrera funcionaria. El desarrollo requiere de una modernización del Estado que genere instituciones fuertes y efectivas. Dónde su personal se ha especializado y es sujeto a evaluación continua de competencias y desempeño, pero no sujeto a la aprobación del gobierno de turno.  La carrera funcionaria debe ser amplia, basada en el mérito y el cumplimiento evaluado por comités independientes representativos de la sociedad y no solo del Estado.  La nominación política debe estar limitada solo a los más altos cargos ministeriales, y ser sujeta al escrutinio público sobre los méritos, calificaciones y experiencias de quien es nominado o nominada. Para muchos de estos cargos se debe considerar la revisión por una comisión del Senado
  • Calidad de Políticas Públicas. Las reformas y el diseño de políticas públicas de calidad en Iniciativas como proyectos de ley, reglamentos y normas generales, deben estar sujetas a procedimientos de discusión que aseguren una buena calidad e incorporen a la sociedad civil. Los procesos de discusión detallados deben incluir un libro blanco, que las fundamente y justifique.  Este debe hacerse público y recibir los comentarios de expertos y del público, y estos deben ser considerados en el proceso legislativo.
  • Evaluación Social de Proyectos. Las iniciativas de inversión que involucren recursos públicos deben estar sujetos a una evaluación social de proyectos, que los clasifique y ordene en términos de su rentabilidad social. Se debe terminar con la prioridad presidencial, o limitarla a casos de proyectos con rentabilidad similar. Se debe fortalecer la institucionalidad evaluadora y revisora de proyectos y así evitar el mal uso de recursos públicos.
  • Mejor Fiscalización y evaluación ex-post. Se deben fortalecer instituciones fiscalizadoras y contraloras que investiguen irregularidades y aseguren que no se desvíe el uso de recursos públicos. Pero es necesario agregar una institucionalidad evaluadora ex post que revise el cumplimiento de las metas e impactos de los proyectos y programas. Y que en consecuencia que esta evaluación sirva como retro alimentación en el diseño de futuras iniciativas.
  • Tribunales especializados. Es importante ampliar la institucionalidad del Estado especializada en materia económica. En paralelo con las entidades fiscalizadoras, la fiscalía nacional económica y el tribunal de la libre competencia, deben existir tribunales análogos especializados en materias tributaria y financiera. En ellos deben participar especialistas que puedan evaluar y resolver causas de alta complejidad y especialización.
Basado en discusiones con Alvaro Clarke, Felipe del Río, Mauricio Olavarría.

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